Apple lanza el Macintosh Portable
Apple intenta entrar en el mercado de portátiles con un dispositivo pesado y costoso que, a pesar de sus fallos, sentó bases para futuros MacBooks.
En 1989, Apple, en pleno apogeo creativo pero también con algunos tropiezos, lanzó el Macintosh Portable. La idea era llevar la experiencia Macintosh a la movilidad. El resultado fue... interesante.
Este 'portátil' pesaba casi 7 kilos (lo que hoy llamaríamos una maleta con ruedas), tenía una pantalla LCD en blanco y negro que no se podía inclinar mucho y, para colmo, su batería de plomo-ácido tardaba horas en cargarse y ofrecía apenas unas pocas horas de uso. Además, su precio de lanzamiento era de unos 6.500 dólares. Definitivamente, no era el compañero de viaje ideal para la mayoría.
Sin embargo, el Macintosh Portable introdujo algunas innovaciones dignas de mención. Fue el primer ordenador portátil en incluir una pantalla LCD activa (que ofrecía mejor contraste) y un trackball. Aunque fracasó comercialmente, sirvió como banco de pruebas para tecnologías que luego se perfeccionarían en el PowerBook, el verdadero éxito de Apple en el mundo de los portátiles. Fue un paso torpe, pero necesario, en la evolución de la computación móvil de Apple.
Puente Pop
Back to the Future Part II (1989)
Lanzado el mismo año que el Macintosh Portable, esta película imaginaba un futuro (nuestro presente) lleno de tecnología futurista. El pesado y algo aparatoso Macintosh Portable, con su intento de 'futurismo portátil', encaja con el espíritu de la época y la visión de lo que la tecnología podría ser, aunque a veces se quede corta.