El "Bug" que detuvo el cohete hacia la Luna
Un fallo de software menor, el 31 de mayo de 1970, obligó a posponer el lanzamiento del Apolo 13, salvando así a la tripulación de la catástrofe que se hizo famosa en la historia. Un recordatorio de la fragilidad de la tecnología y la importancia de la humildad ante ella.
El 31 de mayo de 1970 no fue la fecha de una tragedia espacial, sino la de una salvación casi milagrosa. Originalmente programado para despegar ese día, el Apolo 13 vio su lanzamiento pospuesto por un motivo insospechado: un pequeño fallo en el sistema de procesamiento de datos del cohete Saturno V. Un problema que, a la postre, se convertiría en la mejor de las suertes para los astronautas Jim Lovell, Jack Swigert y Fred Haise.
El inconveniente, aparentemente trivial (un problema con un interruptor de relé en el sistema de guiado), fue detectado durante las comprobaciones previas al despegue. La NASA, con la lección de la tragedia del Apolo 1, no dudó: el lanzamiento se aplazó. Los astronautas, probablemente con una mezcla de decepción y alivio, tuvieron que esperar un par de días más. El 11 de abril de 1970, el Apolo 13 finalmente despegó, solo para sufrir una explosión catastrófica dos días después, convirtiendo la misión de alunizaje en una odisea de supervivencia.
La historia del Apolo 13 es un testimonio conmovedor de la ingeniería, el ingenio humano y la resiliencia. Pero, en retrospectiva, ese pequeño "bug" en el sistema del 31 de mayo de 1970, que obligó a posponer el lanzamiento, se erige como un monumento a la fortuna. Si el cohete hubiera despegado según lo planeado, ¿habría ocurrido la explosión durante la fase de ascenso, o en un momento aún más crítico? Nunca lo sabremos con certeza, pero lo que sí sabemos es que un simple error técnico, lejos de ser un fracaso, se convirtió en la precondición para que la tripulación completara su viaje de regreso a la Tierra.
Puente Pop
Apollo 13 (1995)
La película de Ron Howard narra la misión, destacando la tensión y el ingenio. Irónicamente, la fecha del 31 de mayo de 1970, el día que el lanzamiento fue pospuesto, no es un punto focal, pero la película subraya cómo los contratiempos (incluso los que salvan vidas) son parte integral de la aventura espacial.