CD-ROM
HardwareAlmacenamiento de Datos

El CD-ROM: Cuando los discos de oro conquistaron la informática

1985

Se lanza el primer lector de CD-ROM para computadoras personales, revolucionando el almacenamiento y distribución de datos.

El 18 de mayo de 1985, el mundo de la informática dio un salto cualitativo con el lanzamiento del primer lector de CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory) para ordenadores personales. Si bien los CDs de música ya empezaban a popularizarse, su llegada al ámbito informático prometía cambiar radicalmente la forma en que almacenábamos, accedíamos y distribuíamos la información.

Imaginen la época: los disquetes eran el estándar, con capacidades ridículas comparadas con lo que estaba por venir. El CD-ROM ofrecía una capacidad de almacenamiento de unos 650 MB, una cifra astronómica para entonces. Esto abrió la puerta a la distribución de software más complejo, bases de datos enormes, enciclopedias completas en un solo disco, y los primeros videojuegos con gráficos y sonido de alta calidad.

La introducción del CD-ROM no solo hizo obsoletos a los disquetes para muchos usos, sino que sentó las bases para tecnologías de almacenamiento óptico posteriores. Fue un paso crucial hacia la multimedia interactiva y la democratización del acceso a grandes volúmenes de información, haciendo que las bibliotecas enteras pudieran caber, literalmente, en la palma de tu mano (bueno, casi).

Puente Pop

The 7th Guest (1993)

Este icónico juego de misterio y aventura fue uno de los títulos de lanzamiento estrella para el formato CD-ROM, demostrando su potencial para ofrecer gráficos pre-renderizados detallados y una experiencia inmersiva que los disquetes simplemente no podían igualar.