El gusano que puso a internet en alerta

1988

El 2 de noviembre de 1988 comenzó a propagarse el gusano Morris, uno de los primeros incidentes de seguridad informática a gran escala en internet. Su creador pretendía medir la red; un error de diseño hizo que muchos ordenadores quedaran saturados.

En la noche del 2 de noviembre de 1988, un programa autorreplicante empezó a extenderse por internet. El llamado gusano Morris aprovechaba vulnerabilidades de sistemas Unix y se propagaba entre máquinas conectadas. No estaba diseñado para borrar archivos, pero su comportamiento repetido consumió recursos y dejó numerosos equipos inutilizables o lentos.

Su autor, el estudiante de posgrado Robert Tappan Morris, dijo que quería estimar el tamaño de la red. El problema fue una decisión de diseño: el programa podía reinfectar una máquina incluso cuando ya estaba infectada, multiplicando las copias hasta saturar los sistemas. En una red todavía pequeña y mayoritariamente académica, el episodio tuvo un alcance sorprendente.

El incidente mostró que la conectividad no era solo una ventaja técnica: también creaba riesgos que podían propagarse con rapidez. Morris fue condenado bajo la ley estadounidense de fraude y abuso informático, en uno de los primeros procesos de este tipo. La red aprendió una lección que sigue vigente: un programa no necesita mala intención para causar un desastre; a veces basta con una mala suposición y demasiadas copias.

Puente Pop

WarGames (1983)

El thriller imaginó las consecuencias de conectar máquinas con demasiada confianza; el gusano Morris mostró, cinco años después, que la vulnerabilidad podía ser mucho menos cinematográfica y bastante más real.