El nacimiento del CD-ROM: ¡Adiós al vinilo, hola al disco óptico!
Aunque su adopción masiva tardó, el 25 de agosto de 1982 Philips y Sony presentaron conjuntamente el formato CD-ROM, revolucionando la distribución de software y datos.
Imagina tener tu enciclopedia completa, miles de canciones o un sistema operativo entero en un disco delgado y brillante. En agosto de 1982, Philips y Sony dieron un paso gigante hacia ese futuro presentando el CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory). Si bien el CD de audio ya existía, esta presentación consolidó un estándar que cambiaría para siempre cómo almacenábamos y accedíamos a la información digital.
La alianza entre estos dos gigantes de la electrónica no solo definió el formato físico del disco, sino también las especificaciones técnicas y de software. Esto garantizó la interoperabilidad, permitiendo que los discos creados en una máquina pudieran ser leídos en otra. Fue la clave para su adopción masiva, transformando desde la distribución de videojuegos hasta el almacenamiento de bases de datos y, por supuesto, la música.
El CD-ROM no solo ofreció una capacidad de almacenamiento sin precedentes en comparación con los disquetes, sino que también introdujo la idea de "solo lectura", lo que facilitaba la distribución masiva sin temor a modificaciones. Fue el precursor directo de los DVDs y Blu-rays, y un eslabón fundamental en la cadena evolutiva del almacenamiento de datos, demostrando que la miniaturización y la calidad óptica eran el camino a seguir.
Puente Pop
Myst (1993)
Este icónico videojuego de aventura fue uno de los primeros grandes éxitos comerciales que dependía completamente de la capacidad del CD-ROM para ofrecer gráficos, sonido y secuencias de vídeo de alta calidad, demostrando el potencial del nuevo medio.