El primer CD-ROM de la historia: Un antes y un después en el almacenamiento

1985

Philips presenta el primer lector y disco CD-ROM, revolucionando el almacenamiento de datos y abriendo las puertas a la multimedia.

En julio de 1985, Philips dio un paso monumental hacia la era digital al presentar el primer sistema de CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory) comercialmente viable. Este dispositivo prometía almacenar hasta 650 MB de datos en un solo disco, una capacidad que, comparada con los disquetes de la época (que apenas llegaban a 1.2 MB), era simplemente astronómica. ¡Era como pasar de guardar una revista a poder almacenar una biblioteca entera!

El CD-ROM no solo significó un salto cuántico en capacidad de almacenamiento, sino que también abrió la puerta a la computación multimedia. Juegos con gráficos avanzados, enciclopedias interactivas, software educativo y bases de datos complejas, todo cobró vida gracias a la velocidad y el espacio que ofrecían estos discos plateados.

Aunque los CDs de audio habían aparecido años antes, la introducción del CD-ROM marcó el momento en que el formato se consolidó como un estándar para la distribución de software y datos. Fue el precursor de muchas de las tecnologías de almacenamiento masivo que hoy damos por sentadas, recordándonos cómo un simple disco óptico cambió para siempre la forma en que consumimos información y entretenimiento.

Puente Pop

Myst (1993)

El icónico juego 'Myst' fue uno de los primeros grandes éxitos impulsados por el CD-ROM. Su atmósfera inmersiva y sus elaborados gráficos 3D habrían sido imposibles sin la capacidad de almacenamiento que este formato ofrecía, demostrando el potencial revolucionario del CD-ROM para el entretenimiento interactivo.