El Primer Disco Duro Portátil: Datos en tu Bolsillo (Prehistórico)

1980

El 7 de mayo de 1980, Iomega lanzó el Disgo 3000, uno de los primeros discos duros portátiles de alta capacidad, allanando el camino para el almacenamiento de datos móvil.

En una era donde 10 megabytes era considerado 'mucho espacio', el 7 de mayo de 1980 marcó un hito en el almacenamiento de datos. Iomega lanzó el Disgo 3000, un dispositivo que, aunque hoy nos parezca una reliquia prehistórica, fue uno de los primeros discos duros verdaderamente portátiles y de alta capacidad disponibles para el público.

Pensado para ordenadores personales como el Apple II o el IBM PC, el Disgo 3000 ofrecía unos impresionantes 5 MB de almacenamiento. Esto era una barbaridad para la época, permitiendo a usuarios y pequeñas empresas guardar programas complejos, grandes bases de datos o proyectos creativos sin depender exclusivamente de disquetes de baja capacidad. Era el disco duro externo de nuestros abuelos.

Aunque Iomega es más conocida por sus posteriores discos Zip, el Disgo 3000 fue un pionero que demostró la viabilidad y la demanda de soluciones de almacenamiento de datos móviles. Este avance fue fundamental para el desarrollo de la computación personal y sentó las bases para la ubicuidad del almacenamiento digital que disfrutamos hoy, desde pendrives hasta la nube. Fue el primer paso hacia llevar nuestros 'archivos' con nosotros a todas partes.

Puente Pop

Back to the Future (Volver al Futuro) (película) (1985)

Aunque Marty McFly usa una mochila llena de tecnología futurista (para la época), la idea de llevar información y herramientas contigo de forma portátil, encapsulada en dispositivos cada vez más pequeños, es el espíritu que el Disgo 3000 ayudó a encender.