El primer disco duro portátil: IBM 5100
El 31 de mayo de 1975, IBM presentó el IBM 5100, considerado uno de los primeros ordenadores personales 'portátiles' que incluía su propia pantalla, teclado y, crucialmente, una unidad de almacenamiento masivo. Era una bestia de casi 25 kilos que incluía un grabador de cinta magnética, adelantándose a la idea de almacenamiento integrado.
Imagina un mundo donde "portátil" significaba tener que levantar unos 25 kilos de tecnología para moverlo de un sitio a otro. Así era la promesa del IBM 5100, presentado al mundo el 31 de mayo de 1975. Este no era un ordenador personal al uso; era una máquina diseñada para "profesionales móviles", lo que, en la jerga de la época, significaba que podías, con bastante esfuerzo, llevártelo de tu oficina a casa.
Lo revolucionario del 5100, más allá de su considerable peso, era su concepto integral. Incorporaba una pantalla CRT de cinco pulgadas, un teclado completo, un procesador y, lo más importante para la portabilidad de datos, una unidad de almacenamiento de cinta magnética integrada. Olvídate de los disquetes o discos duros externos; IBM ya estaba pensando en la conveniencia del almacenamiento interno y autónomo.
Aunque su precio era prohibitivo (rondaba los $9,000 - $19,000 dólares de la época, ¡una fortuna!), y solo podía ejecutar lenguajes como APL y BASIC, el IBM 5100 fue un precursor fascinante. Sentó un precedente para la integración de componentes que definiría la computación personal y, de forma muy irónica, anticipó la necesidad de que un ordenador tuviera su propio "disco duro" (o su equivalente en cinta, en este caso) para ser verdaderamente útil y, sí, eventualmente, portátil de verdad.
Puente Pop
Tron (1982)
Aunque Tron es más conocido por sus gráficos generados por computadora, representa la fantasía de interactuar con sistemas informáticos complejos de forma directa. El IBM 5100, con su pantalla integrada y capacidad de procesamiento, prefiguraba la idea de tener un 'terminal' personal con el que interactuar, una visión que Tron llevó a su máxima expresión visual y conceptual.