El primer disco duro portátil: ¡Un monstruo!
El 1 de mayo de 1980, Seagate lanzó el ST-11, el primer disco duro de 5.25 pulgadas y el primero diseñado para ser portátil, con una capacidad de 5 MB.
Hoy, tenemos terabytes de datos en la palma de nuestra mano, pero en 1980, la idea de un disco duro 'portátil' era, cuanto menos, curiosa. El 1 de mayo de ese año, Seagate Technology lanzó el ST-11, un dispositivo que, aunque nos parezca un tanque hoy en día, supuso una revolución para la época.
Este disco duro de 5.25 pulgadas y una capacidad de 5 megabytes (¡sí, megabytes!) fue el primero diseñado específicamente para ser parte de un sistema informático 'portátil'. Claro, 'portátil' en el contexto de 1980 significaba poder moverlo de un sitio a otro, no necesariamente llevarlo en el bolsillo. Pesaba unos 4.5 kilogramos y consumía una cantidad considerable de energía.
El ST-11 marcó el inicio de la miniaturización y la portabilidad en el almacenamiento de datos. Antes de esto, los discos duros eran unidades masivas, fijas, relegadas a servidores y mainframes. Este lanzamiento abrió la puerta a una nueva generación de ordenadores personales más capaces y, eventualmente, a la explosión del almacenamiento externo que damos por sentado hoy. ¡Un pequeño paso para Seagate, un salto gigante para los datos móviles!
Puente Pop
Regreso al Futuro (1985)
La DeLorean llevaba una tecnología futurista para su época. De forma similar, el disco duro ST-11 de Seagate, aunque tosco para nosotros, representaba la vanguardia de la portabilidad y el almacenamiento en 1980, un 'futuro' de la informática que luego se haría común.