El primer prototipo de la IA moderna: ELIZA
Joseph Weizenbaum presenta ELIZA, un programa de ordenador que simula una conversación con un terapeuta Rogeriano, un precursor de los chatbots.
En el 11 de mayo de 1966, el Dr. Joseph Weizenbaum del MIT presentó al mundo ELIZA, un programa de ordenador revolucionario que, sin saberlo, daría inicio a la era de los chatbots y la inteligencia artificial conversacional. ELIZA simulaba ser un terapeuta Rogeriano, utilizando patrones de reconocimiento de texto y respuestas predefinidas para mantener una conversación con el usuario.
El truco estaba en su aparente comprensión. ELIZA reflejaba las preguntas del usuario, utilizaba palabras clave y frases genéricas para dar la impresión de empatía. Por ejemplo, si un usuario decía "Mi padre me hizo daño", ELIZA podría responder "Cuéntame más sobre tu padre". Sorprendentemente, mucha gente se volcó emocionalmente con ELIZA, llegando incluso a creer que era un ser sensible. Weizenbaum, horrorizado por la facilidad con la que la gente antropomorfizaba al programa, se convirtió en un crítico de la IA.
ELIZA fue un hito porque demostró que la inteligencia artificial no necesitaba una comprensión real del lenguaje para parecer inteligente. Sentó las bases para todas las interfaces de conversación que vinieron después, desde Siri y Alexa hasta los modelos de lenguaje grandes de hoy. Es un recordatorio fascinante de que la percepción humana es un componente clave en nuestra interacción con la tecnología, y que a veces, lo que parece comprensión profunda es solo un espejo bien diseñado.
Puente Pop
Her (Ella) (2013)
Similar a ELIZA, la IA de la película 'Her' (Samantha) se basa en la conversación y la simulación de la comprensión. La película explora las complejas relaciones humanas que pueden surgir con estas tecnologías, un tema que ya Weizenbaum anticipó con preocupación.