El primer robot industrial entra en producción

1954

George Devol patenta el 'Unimate', el primer robot industrial programable, sentando las bases de la automatización moderna.

En 1954, un inventor llamado George Devol registró la patente de un dispositivo que cambiaría para siempre el panorama de la manufactura: el Unimate. Este brazo robótico, que más tarde se convertiría en el primer robot industrial programable del mundo, era una maravilla de la ingeniería para su tiempo.

La idea era sencilla pero revolucionaria: crear una máquina capaz de realizar tareas repetitivas y peligrosas en entornos industriales, liberando a los trabajadores humanos de trabajos monótonos y de alto riesgo. El Unimate, con su capacidad de aprender y repetir una secuencia de movimientos, era la materialización de esa visión.

En 1961, General Motors instaló el primer Unimate en su línea de ensamblaje de automóviles en la planta de Ternstedt, en Trenton, Nueva Jersey. Allí, el robot se dedicó a levantar y apilar piezas calientes de metal fundido. Fue el inicio de la era de la automatización industrial, un camino que ha llevado a la eficiencia y la productividad que conocemos hoy en día, para bien o para mal.

Puente Pop

The Terminator (1984)

Aunque una visión distópica, esta película popularizó la idea de robots autónomos, un concepto que, en su forma más benigna, tiene sus raíces en el Unimate de Devol.