Robert Cornelius
HistoriaCultura Pop

El primer 'selfie' de la historia se toma en un estudio fotográfico

1839

Robert Cornelius, un joven entusiasta de la fotografía, se autorretrató en 1839, creando sin saberlo el primer selfie moderno.

Imaginemos Filadelfia, 1839. Un joven llamado Robert Cornelius, de apenas 19 años, se acerca a su estudio fotográfico familiar y, con una audacia impropia de la época, se sienta frente a la cámara. Para lograr la toma, debió permanecer inmóvil durante más de un minuto. El resultado: un autorretrato nítido y sorprendentemente expresivo, considerado hoy como el primer selfie de la historia.

Este retrato, capturado con el entonces revolucionario proceso daguerrotipo, no era solo una hazaña técnica. Era una declaración de intenciones, una forma temprana de autoexploración y de dejar constancia de la propia existencia a través de la imagen. Cornelius no solo documentó su rostro, sino que sentó un precedente para la vanidad y la autoexpresión que, siglos después, dominarían las redes sociales.

Es fascinante pensar que la obsesión moderna por capturar nuestro propio rostro tiene raíces tan profundas y pioneras. Aquel daguerrotipo de Cornelius, aunque tomado en un contexto completamente diferente, es el abuelo digital de todas las selfies que inundan Instagram y TikTok. Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la autopromoción visual.

Puente Pop

Zoolander (2001)

La icónica frase 'So hot right now' de Derek Zoolander resume la cultura de la imagen y el ego que la selfie representa. El selfie de Cornelius, aunque primitivo, fue el primer ladrillo en la construcción de esta autoconciencia visual que películas como Zoolander parodian.