El primer "virus" de computadora: Creeper

1971

A principios de los años 70 (la fecha exacta es difusa, pero su concepto se popularizó y debatió alrededor de esta época), surgió 'Creeper', considerado el precursor de los programas maliciosos modernos.

Aunque las fechas exactas son esquivas y a menudo se debate si fue un "virus" o simplemente un programa autorreplicante experimental, el concepto de "Creeper" a principios de los años 70 representa un hito fundamental en la historia de la ciberseguridad y el software.

Desarrollado por Bob Thomas en BBN Technologies (la misma compañía involucrada en ARPANET), Creeper no era malicioso en el sentido destructivo que asociamos hoy con los virus. Su propósito era demostrar la posibilidad de un programa que pudiera moverse de un ordenador a otro a través de la red ARPANET.

El programa mostraba el mensaje "I'M THE CREEPER : CATCH ME IF YOU CAN" ("Soy el Creeper: ¡Atrápame si puedes!") en las pantallas de las computadoras infectadas. Una vez que el mensaje aparecía, Creeper se trasladaba al siguiente nodo de la red. Su "antídoto", llamado Reaper, fue creado posteriormente por Ray Tomlinson (el inventor del correo electrónico) para eliminar a Creeper.

Este experimento temprano, aunque inocuo, sentó las bases teóricas para lo que más tarde se convertiría en el campo de los virus informáticos, gusanos y malware. Demostró que los programas podían auto-propagarse y afectar a sistemas remotos, planteando las primeras interrogantes sobre la seguridad y el control en las redes informáticas.

Creeper es un recordatorio fascinante de los inicios de la computación en red y de cómo incluso los experimentos más simples pueden tener implicaciones profundas y duraderas en el desarrollo tecnológico futuro.

Puente Pop

WarGames (1983)

Esta película de culto sobre un joven hacker que accidentalmente accede a un sistema militar clasificado y casi inicia una guerra nuclear, captura la paranoia y el potencial peligro de los programas informáticos que se mueven sin control, un tema que Creeper, de forma mucho más inocente, anticipó.