El Robot que Aprendió a Dibujar: Shakey
Shakey, el primer robot móvil 'inteligente', es presentado al mundo, capaz de percibir su entorno y planificar sus acciones.
En 1966, en el Stanford Research Institute (SRI), nació Shakey, un robot que, con su peculiar forma de caja rodante y antenas, se convirtió en el primer robot móvil 'inteligente' del mundo. Shakey no solo se movía; podía percibir su entorno, razonar sobre él y planificar secuencias de acciones para alcanzar objetivos, algo que hasta entonces solo existía en la ciencia ficción.
Desarrollado por Charles Rosen y otros ingenieros, Shakey utilizaba una combinación de sensores (cámaras, telémetros) y un sistema informático para navegar por un mundo simulado de habitaciones y puertas. Podía recibir órdenes complejas, como "Ve a la habitación B y empuja la caja C hasta la puerta D", y descomponerlas en pasos operativos. Fue un hito en la robótica y la inteligencia artificial, demostrando que las máquinas podían realizar tareas complejas de forma autónoma.
Shakey representó un salto gigantesco hacia la robótica moderna. Sentó las bases para los robots exploradores espaciales, los vehículos autónomos y los drones que hoy surcan nuestros cielos. Aunque su aspecto hoy pueda parecer primitivo, su legado es inmenso. Nos enseñó que la inteligencia no reside solo en el cerebro, sino también en la capacidad de interactuar y actuar de forma significativa en el mundo físico.
Puente Pop
WALL-E (2008)
El entrañable robot protagonista, aunque más avanzado, comparte con Shakey la capacidad de interactuar de forma autónoma con su entorno y mostrar una forma de 'inteligencia' y personalidad.