El Tamagotchi: ¿Mascota virtual o primer chatbot?
Bandai lanza el Tamagotchi, el popular juguete que simulaba el cuidado de una criatura virtual, iniciando la fiebre de las mascotas digitales.
En 1996, Bandai lanzó al mercado japonés un pequeño dispositivo con forma de huevo que cambiaría la forma en que los niños (y no tan niños) interactuaban con la tecnología: el Tamagotchi. Este pequeño compañero virtual requería atención constante: alimentar, limpiar, jugar e incluso medicar a la criatura digital para mantenerla viva y feliz.
La premisa era simple pero adictiva. Si descuidabas a tu Tamagotchi, este podía enfermar, volverse infeliz o, en el peor de los casos, "morir" (lo que en realidad significaba que tenías que reiniciar el juego). La responsabilidad era real, aunque la criatura solo existiera como píxeles en una pequeña pantalla LCD.
El Tamagotchi fue un fenómeno cultural y un precursor de muchas tendencias tecnológicas posteriores. Más allá de ser un simple juguete, sentó las bases para la simulación de vida, los asistentes virtuales y, en cierto modo, los chatbots primitivos. Nos enseñó sobre la necesidad de interacción constante y la recompensa (o el fracaso) de la atención digital, mucho antes de que los asistentes de voz dominaran nuestros hogares.
Puente Pop
Her (2013)
La película explora la relación íntima entre un hombre y un sistema operativo de IA con voz. Si bien 'Her' es una visión futurista y compleja, el Tamagotchi fue un paso temprano hacia esa idea de "compañía" tecnológica que requiere interacción y genera un vínculo emocional, aunque fuera con un ser de píxeles.