Félicette: una gata, un cohete y una historia espacial

1963

El 18 de octubre de 1963, Francia lanzó a Félicette en un vuelo suborbital para estudiar las respuestas del organismo a la aceleración y la ingravidez. La gata regresó viva y pasó a la historia como el primer felino enviado al espacio.

El 18 de octubre de 1963, Francia lanzó a Félicette a bordo de un cohete Véronique desde el centro de investigación de Hammaguir, en Argelia. El vuelo suborbital alcanzó unos 157 kilómetros de altura y duró alrededor de 13 minutos: breve como viaje, importante como experimento.

Los científicos buscaban estudiar cómo afectaban el lanzamiento y la ingravidez al organismo. Félicette llevaba electrodos que permitían registrar actividad neurológica durante el trayecto. La cápsula regresó y la gata fue recuperada con vida, convirtiéndose en el primer felino que viajó al espacio y volvió.

Su historia suele contarse como una curiosidad, pero fue parte de una época en la que distintos países usaron animales para investigar los riesgos de los vuelos espaciales humanos. Ese contexto no borra la incomodidad ética: la hazaña técnica tuvo un pasajero que no podía consentirla. Félicette, durante años menos conocida que otros animales astronautas, tiene hoy un lugar propio en la historia espacial.

Puente Pop

Laika (2007)

La novela gráfica de Nick Abadzis cuenta la historia de la perra soviética Laika. Leída junto a la de Félicette, pone rostro a los animales que participaron en los primeros experimentos espaciales.