Facebook Apuesta por el Metaverso: La Compra de Oculus VR
Facebook (ahora Meta) adquirió Oculus VR por 2.000 millones de dólares, una jugada audaz que marcó el inicio de su ambición por dominar la realidad virtual y el futuro del metaverso.
En 2014, la realidad virtual era una promesa futurista que parecía siempre a una década de distancia. Pero el 29 de marzo de ese año, Mark Zuckerberg y su compañía, entonces conocida como Facebook, hicieron una apuesta monumental que cambiaría el panorama: anunciaron la adquisición de Oculus VR por aproximadamente 2.000 millones de dólares. Oculus era la startup que había captado la atención del mundo con sus prototipos de visores de realidad virtual que prometían una inmersión sin precedentes.
La compra por parte de Facebook fue recibida con escepticismo y emoción a partes iguales. Para Zuckerberg, no se trataba solo de gafas de juego; era el siguiente capítulo de la interacción humana, una plataforma para el metaverso donde las personas socializarían, trabajarían y jugarían en espacios virtuales. Esta adquisición fue el punto de partida de una inversión masiva y sostenida de la compañía en la realidad virtual y aumentada, culminando en su posterior cambio de nombre a Meta.
Fue una declaración de intenciones, un aviso al mundo de que Facebook no solo quería conectar a la gente en 2D, sino llevarlos a un universo digital tridimensional. La audacia de la apuesta, y su magnitud, aún resuenan en la carrera por construir el próximo gran entorno computacional, demostrando cómo las grandes tecnológicas apuestan hoy por el mañana que todavía estamos intentando descifrar.
Puente Pop
Ready Player One (2018)
Esta película de ciencia ficción, ambientada en un futuro distópico donde la humanidad escapa a una vasta realidad virtual llamada 'OASIS', es la visión más popular del metaverso. La compra de Oculus por Facebook fue el primer gran paso de una empresa de tecnología para intentar construir esa visión de ciencia ficción en la vida real.