
Galileo fotografía un mundo rocoso
El 29 de octubre de 1991, la nave Galileo pasó junto al asteroide Gaspra. Fue el primer sobrevuelo de un asteroide realizado por una nave espacial y convirtió un punto de luz en un paisaje lleno de cráteres.
El 29 de octubre de 1991, la nave Galileo pasó a unos 1.600 kilómetros del asteroide 951 Gaspra, mientras viajaba hacia Júpiter. Fue la primera vez que una nave espacial observaba de cerca un asteroide durante un sobrevuelo.
Gaspra, de unos 19 kilómetros de largo, apareció en las imágenes como un cuerpo irregular y marcado por cráteres. Antes del encuentro, los telescopios permitían inferir algunas propiedades de los asteroides, pero no ver sus superficies con ese detalle. Galileo mostró que estos restos primitivos del sistema solar tenían historias geológicas propias, no eran simples piedritas cósmicas uniformes.
El encuentro también sirvió como ensayo para la misión principal de Galileo. La nave debía continuar hasta Júpiter, y el paso por Gaspra permitió probar instrumentos y métodos de observación en el camino. Un desvío científico, en otras palabras, que aportó una primera mirada cercana a una población de mundos pequeños y antiguos.
Puente Pop
The Martian (2015)
La película convierte la exploración espacial en aventura de supervivencia; Galileo recuerda que, antes de conquistar otros mundos, también hay que aprender a mirar de cerca las rocas que encontramos por el camino.