Galileo pone rumbo a Júpiter
La NASA lanzó la sonda Galileo el 18 de octubre de 1989 desde el transbordador Atlantis. Tras un viaje con asistencias gravitatorias, llegó a Júpiter en 1995 para estudiar el planeta y sus lunas.
El 18 de octubre de 1989, el transbordador espacial Atlantis puso en órbita la sonda Galileo. Su destino era Júpiter, pero el viaje no consistía en apuntar y acelerar en línea recta: la nave aprovechó sobrevuelos de Venus y la Tierra para ganar impulso mediante asistencias gravitatorias.
Galileo llegó al sistema joviano en 1995 y se convirtió en la primera nave en orbitar el planeta. Liberó además una sonda atmosférica que descendió entre las nubes y transmitió datos antes de ser aplastada por la presión. El orbitador estudió durante años Júpiter, sus anillos y sus grandes lunas, incluida Europa, cuyo océano bajo el hielo sigue despertando interés científico.
La misión terminó en 2003, cuando la NASA hizo que Galileo se precipitara deliberadamente contra Júpiter para evitar que contaminara Europa. Incluso el final fue parte de la ciencia: proteger mundos que podrían albergar condiciones habitables también importa. Su lanzamiento, aplazado varias veces tras el accidente del Challenger, marcó el comienzo de una exploración larga y cuidadosamente coreografiada.
Puente Pop
2001: A Space Odyssey (1968)
La película hizo de Júpiter un destino cargado de misterio. Galileo fue la versión real, menos monolítica y más llena de antenas, trayectorias calculadas y datos.