La 'computadora personal' que no lo era (pero lo cambió todo)

1981

IBM presenta su primer ordenador personal, el IBM PC, que, a pesar de sus limitaciones, sentó las bases de la arquitectura abierta que dominaría el mercado de PCs.

El 12 de agosto de 1981 (una vez más, cerca de la fecha, es un patrón), IBM presentó al mundo su 'International Business Machines Personal Computer', más conocido como el IBM PC. Aunque no fue el primer ordenador personal del mercado (gente como Apple ya estaba en ello), su llegada fue un terremoto.

IBM era un gigante. Su sello de aprobación significaba que la computación personal dejaba de ser un hobby de geeks y entusiastas para convertirse en una herramienta de trabajo legítima y, eventualmente, en un electrodoméstico más. Lo revolucionario del IBM PC no fue su tecnología puntera (de hecho, usaba componentes de terceros y un procesador Intel), sino su arquitectura abierta.

Al publicar las especificaciones técnicas y permitir que otras empresas crearan hardware y software compatible, IBM creó un ecosistema. Esto dio lugar a los 'clones' del IBM PC, que proliferaron y democratizaron el acceso a la informática personal. De repente, 'compatible con IBM' se convirtió en el estándar de facto, definiendo la industria de los ordenadores personales durante décadas y allanando el camino para la hegemonía de Microsoft y el sistema operativo Windows.

En resumen, el IBM PC no fue el ordenador más brillante, pero fue el que definió la era de la computación personal masiva. Una jugada maestra, aunque un poco perezosa tecnológicamente hablando.

Puente Pop

TRON (1982)

Estrenada un año después, TRON visualizó el mundo interior de los ordenadores y los videojuegos, una fantasía digital que resonaba con el auge de los ordenadores personales como el IBM PC.