La CPU de la 'consola' que llegó a la Luna
Se lanza el Apollo Guidance Computer (AGC), el cerebro del Apolo 11, un ordenador pionero que demostró la viabilidad de la computación portátil y robusta.
Mientras el mundo observaba con asombro la hazaña del Apolo 11, pocos se detenían a pensar en el verdadero héroe silencioso: el Apollo Guidance Computer (AGC). Este dispositivo, con una potencia de cálculo hoy risible (alrededor de 1 MHz y 64 KB de RAM), era una maravilla de la ingeniería de los años 60, diseñado para ser compacto, ligero y tremendamente fiable.
Desarrollado por el MIT Instrumentation Laboratory, el AGC no solo navegaba la nave espacial, sino que gestionaba todos los sistemas críticos, desde el control de la altitud hasta la propulsión. Su diseño se basaba en la memoria de hilos (core rope memory), tejida a mano por operarias como Margaret Hamilton y su equipo, un método que garantizaba una resistencia excepcional a las vibraciones y fluctuaciones de temperatura del espacio.
El AGC fue, en esencia, el primer ordenador personal de alta fiabilidad y, sin duda, el primer ordenador en aterrizar en otro cuerpo celeste. Su éxito sentó las bases para futuras generaciones de computadoras, demostrando que la miniaturización y la robustez eran posibles, incluso bajo las condiciones más extremas. Fue la prueba definitiva de que la informática podía ir más allá de las salas de máquinas, ¡hasta la mismísima Luna!
Puente Pop
Hidden Figures (2016)
Aunque centrada en las calculistas de la NASA en los años 50 y 60, esta película comparte el espíritu de 'mujeres ocultas' en la tecnología que hicieron posible hazañas como la del Apolo 11, resaltando el talento femenino en áreas científicas y de ingeniería.