La era del CD-ROM arranca oficialmente

1985

Philips y Sony presentan el CD-ROM, un formato de disco óptico que revolucionaría la distribución de software y datos.

Antes de que el streaming dominara nuestras vidas, hubo un pequeño disco plateado que guardaba tesoros digitales: el CD-ROM. Y su presentación oficial, cortesía de Philips y Sony, fue un 21 de agosto de 1985.

Este formato, derivado de los discos de audio digital, prometía una capacidad de almacenamiento mucho mayor que los disquetes y la fiabilidad de los medios ópticos. De repente, los juegos, las enciclopedias y las bases de datos podían caber en algo que cabía en tu mano.

La adopción fue relativamente rápida. Pronto, las cajas de videojuegos ya no eran diminutas, sino que venían con el distintivo círculo plateado. Las enciclopedias, que antes requerían estanterías enteras, ahora se ofrecían en un solo disco, actualizables (con cierta frecuencia, claro).

Fue la era dorada de la 'información en disco'. El CD-ROM se convirtió en el estándar de facto para la distribución de software y multimedia durante casi dos décadas, hasta que el DVD y luego el acceso a internet de alta velocidad le tomaron el relevo. Pero su impacto en democratizar el acceso a grandes volúmenes de datos fue innegable.

Puente Pop

Myst (1993)

Este icónico juego de aventuras fue uno de los primeros grandes éxitos en CD-ROM, demostrando el potencial del formato para crear mundos inmersivos y visualmente ricos, algo impensable con los medios anteriores.