La Inteligencia Artificial Habla (un Poco): ELIZA
Se presenta ELIZA, uno de los primeros programas de procesamiento del lenguaje natural que simulaba una conversación humana.
El 17 de junio de 1966, el laboratorio de inteligencia artificial del MIT presentó al mundo ELIZA. Creada por Joseph Weizenbaum, ELIZA no era una IA en el sentido moderno de redes neuronales profundas, sino un programa de procesamiento del lenguaje natural diseñado para simular una conversación con un terapeuta rogeriano. El truco era simple: identificaba palabras clave en la entrada del usuario y las devolvía en forma de pregunta, a menudo atribuyéndolas al propio usuario.
Por ejemplo, si decías "Mi madre me hizo sentir triste", ELIZA podría responder "¿Por qué crees que tu madre te hizo sentir triste?". Lo alucinante fue la reacción de los usuarios. Muchos, a pesar de saber que estaban hablando con un programa, desarrollaron vínculos emocionales sorprendentes con ELIZA, e incluso le pidieron que no abandonara la habitación. Weizenbaum quedó tan perturbado por esto que se convirtió en un crítico vocal de la IA.
ELIZA demostró, de forma casi accidental, el poder del efecto Turing y nuestra inherente necesidad de conectar. Aunque sus respuestas eran mecánicas y repetitivas, la ilusión de comprensión era suficiente para engañar a nuestro cerebro. Hoy, cuando interactuamos con chatbots, recordamos a ELIZA como la tatarabuela de la conversación artificial, la que nos enseñó que a veces, solo necesitamos que alguien (o algo) nos devuelva nuestras propias palabras.
Puente Pop
Ex Machina (2014)
Ex Machina explora las profundidades de la IA y la conciencia artificial, planteando preguntas sobre la manipulación y la conexión emocional, temas que ya se vislumbraban en las rudimentarias interacciones con ELIZA, aunque a un nivel mucho más sofisticado.