La llegada de los CD-ROMs: El estándar que democratizó los datos
Se estandariza el formato CD-ROM, abriendo la puerta a enciclopedias digitales, juegos interactivos y distribuciones de software masivas.
El 21 de mayo de 1985 fue un día clave para la revolución digital con la publicación del estándar Yellow Book por parte de Sony y Philips. Este estándar definió las especificaciones técnicas para los discos compactos de solo lectura, los famosos CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory).
¿Qué significó esto para el usuario medio? Básicamente, el fin de los disquetes limitados y la llegada de un medio capaz de almacenar una cantidad ingente de información: ¡cientos de megabytes! De repente, las enciclopedias completas, los videojuegos con gráficos y sonido impresionantes, y grandes bases de datos podían caber en un disco fácil de transportar.
El CD-ROM se convirtió rápidamente en el formato estándar para la distribución de software y contenido multimedia durante los años 90. Fue la puerta de entrada a la interactividad digital para millones de personas, permitiendo experiencias ricas y complejas que antes eran impensables. Antes del Blu-ray, antes del streaming, el CD-ROM reinó soberano.
Puente Pop
Myst (1993)
Este icónico juego de aventuras y puzles fue uno de los primeros grandes éxitos distribuidos en CD-ROM. Su atmósfera inmersiva, sus gráficos prerrenderizados y su narrativa compleja se beneficiaron enormemente de la capacidad del medio, convirtiéndose en un ejemplo perfecto del potencial que el Yellow Book desató.