
La masacre del sábado por la noche
El 20 de octubre de 1973, Richard Nixon ordenó despedir al fiscal especial Archibald Cox. La negativa de dos altos cargos a ejecutar la orden provocó sus dimisiones y agravó la crisis de Watergate.
El 20 de octubre de 1973, en plena investigación de Watergate, el presidente Richard Nixon ordenó al Departamento de Justicia que destituyera al fiscal especial Archibald Cox. Cox había reclamado las grabaciones de conversaciones presidenciales que podían aclarar la implicación de la Casa Blanca en el encubrimiento del allanamiento de la sede demócrata.
El fiscal general Elliot Richardson se negó a ejecutar la orden y dimitió. Su adjunto, William Ruckelshaus, también se negó y fue despedido; finalmente, el procurador general Robert Bork destituyó a Cox. La secuencia pasó a la historia como la Masacre del sábado por la noche, un nombre dramático para una crisis institucional que ya era bastante dramática por sí sola.
La decisión provocó una reacción pública intensa y aumentó la presión sobre Nixon. No puso fin a Watergate: aceleró una investigación que culminaría con la renuncia presidencial en 1974. El episodio sigue siendo un caso de estudio sobre los límites del poder ejecutivo y la independencia de quienes deben hacer cumplir la ley.
Puente Pop
All the President's Men (1976)
El clásico de investigación periodística muestra las pesquisas que llevaron a Watergate; la Masacre del sábado revela la pelea institucional que estalló mientras se intentaba frenarlas.