La 'Onda Larga' de la radiofrecuencia se hace oficial

1921

En 1921, el término "onda larga" se estandarizó, definiendo una porción crucial del espectro radioeléctrico para comunicaciones a gran distancia.

El 18 de agosto de 1921, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y otros organismos reguladores acordaron la estandarización del término "onda larga" para referirse a las frecuencias de radio que oscilan entre los 300 kHz y los 3 MHz (longitudes de onda de 100 a 1000 metros). Este acuerdo fue fundamental para organizar el uso del espectro radioeléctrico en una época de rápida expansión de la radiodifusión y las comunicaciones inalámbricas.

Las ondas largas poseían una característica muy deseable: su capacidad para viajar grandes distancias, superando la curvatura de la Tierra gracias a la reflexión en la ionosfera, especialmente durante la noche. Esto las hacía ideales para la transmisión de noticias, música y mensajes a audiencias masivas y para la comunicación transoceánica, antes de la era de los satélites.

Aunque hoy en día las ondas medias y cortas, junto con las tecnologías digitales, dominan gran parte de la radiodifusión, las ondas largas siguen siendo utilizadas en ciertos contextos, como la navegación (balizas de radio), algunas transmisiones de radio de onda continua (CW) y sistemas de radiodifusión en países específicos. Su estandarización en 1921 fue un paso crucial para la gestión ordenada de un recurso invisible pero vital.

Puente Pop

War of the Worlds (1898)

Aunque H.G. Wells escribió su novela antes de la estandarización de las ondas largas, la idea de comunicaciones interplanetarias y la recepción de señales misteriosas desde el espacio (que luego se vincularían a la radio) resuena con la fascinación por las ondas invisibles que permitieron la radio y, eventualmente, la exploración espacial.