La World Wide Web ve la luz (pública)
Tim Berners-Lee lanza al público la primera página web y el servidor, sentando las bases de la internet que conocemos.
El 20 de agosto de 1991 no fue un día cualquiera. Fue el día en que Tim Berners-Lee, desde el CERN, hizo pública la World Wide Web. Imaginen un mundo sin enlaces clicables, sin la posibilidad de saltar de una idea a otra con un simple click. Pues bien, este genio, pensando en cómo compartir información más fácilmente entre físicos, creó el primer navegador web (llamado WorldWideWeb) y el primer servidor web.
Fue un hito que, aunque inicialmente se centró en la comunidad científica, pronto trascendió fronteras. La web abierta y universal, libre de patentes, se convirtió en el motor de la democratización del conocimiento y, seamos sinceros, de infinitas horas de entretenimiento y procrastinación. Sin este paso, quizás seguiríamos enviándonos archivos por módem a velocidades de vértigo, ¿quién sabe?
La idea era simple pero revolucionaria: hipertexto. Documentos interconectados por enlaces que permitían navegar de forma no lineal. Hoy damos por sentado que una página puede llevarnos a otra, pero en 1991 fue una chispa que encendió la mecha de una revolución digital que aún no ha terminado.
Puente Pop
The Social Network (2010)
Aunque se centra en Facebook, la película captura el espíritu de innovación digital y la creación de plataformas que conectan al mundo, un eco lejano pero directo de la visión original de Berners-Lee.