1755 Lisbon earthquake
HistoriaCiencia

Lisboa tiembla y cambia la ciencia

1755

El terremoto del 1 de noviembre de 1755 devastó Lisboa y desencadenó incendios y un tsunami. La catástrofe también impulsó nuevas formas de observar, medir y pensar los desastres naturales.

A las 9:40 de la mañana del 1 de noviembre de 1755, un terremoto sacudió Lisboa mientras muchas personas asistían a misa por el día de Todos los Santos. La ciudad sufrió derrumbes, incendios y, después, un tsunami que alcanzó la costa portuguesa. La magnitud exacta sigue siendo objeto de estimaciones; la devastación, en cambio, no necesita decimales para resultar evidente.

El desastre golpeó una capital importante del comercio y del imperio portugués. También planteó preguntas urgentes: ¿cómo reconstruir una ciudad expuesta a futuros temblores?, ¿cómo registrar lo ocurrido?, ¿qué podían explicar la razón y la observación frente a una catástrofe de esa escala? La reconstrucción incluyó medidas antisísmicas, como estructuras de madera diseñadas para resistir movimientos del suelo.

El terremoto se convirtió además en una discusión intelectual europea. Filósofos y pensadores debatieron sobre el mal, la providencia y los límites de las explicaciones tradicionales. La ciencia no nació de un día para otro bajo los escombros, pero el desastre mostró con crudeza cuánto importaba reunir información y buscar causas naturales, además de consuelo.

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Cándido (1759)

Voltaire hizo del terremoto de Lisboa una pieza central de su sátira filosófica: una catástrofe real que puso a prueba, con ironía feroz, la idea de que vivimos en el mejor de los mundos posibles.