México 68: una antorcha en manos de una mujer
El 12 de octubre de 1968 se inauguraron los Juegos Olímpicos de Ciudad de México. Enriqueta Basilio hizo historia al convertirse en la primera mujer en encender el pebetero olímpico.
El 12 de octubre de 1968, Ciudad de México inauguró los Juegos Olímpicos con una ceremonia que incluyó un momento histórico: la atleta mexicana Enriqueta Basilio llevó la antorcha hasta el pebetero y fue la primera mujer en encenderlo. El gesto rompió una tradición exclusivamente masculina en una de las ceremonias más reconocibles del deporte mundial.
La elección de Basilio, corredora de atletismo, convirtió la ceremonia en un símbolo de cambio, aunque la igualdad en el deporte estaba lejos de resolverse con una sola llama. Los Juegos de México también fueron recordados por su altitud, que afectó el rendimiento en pruebas de resistencia y favoreció marcas en algunas disciplinas de velocidad y salto. El evento combinó espectáculo, ciencia del cuerpo y debate político.
La inauguración tuvo lugar en un año especialmente convulso para México, atravesado por protestas estudiantiles y una violenta represión días antes de los Juegos. Esa tensión forma parte del contexto histórico, aunque la ceremonia deportiva no la explique por sí sola. La imagen de Basilio con la antorcha conserva su fuerza precisamente porque una tradición ceremonial, por una vez, cambió de manos.
Puente Pop
The Games (1970)
La película sigue a atletas durante unos Juegos ficticios y permite contrastar el drama deportivo de ficción con los cambios reales que marcaron México 68.