Nace el 'juego de la vida'.

1970

El 10 de junio de 1970, John Horton Conway presentó su "Juego de la Vida", un autómata celular que, sin ser un juego en el sentido tradicional, se convirtió en un fenómeno de la computación recreativa.

El 10 de junio de 1970, el matemático John Horton Conway presentó su brillante creación: el "Juego de la Vida" (Conway's Game of Life). Aunque carece de jugadores y de un objetivo de victoria, este autómata celular discreto se convirtió en un fenómeno cultural y académico.

El Juego de la Vida se desarrolla en una cuadrícula infinita de celdas, cada una viva o muerta. Las celdas interactúan según unas pocas reglas simples: una célula muerta con exactamente tres vecinas vivas nace; una célula viva con dos o tres vecinas vivas sobrevive; las células con menos de dos o más de tres vecinas mueren. Lo fascinante es la complejidad emergente de estas reglas elementales.

Desde patrones estáticos hasta osciladores y 'naves espaciales' que se mueven por la cuadrícula, el Juego de la Vida demostró la potencia de la computación emergente y la simplicidad detrás de la complejidad. Se convirtió en un campo de estudio para matemáticos y científicos de la computación, y un pasatiempo para los curiosos del mundo digital, demostrando que incluso las reglas más básicas pueden generar universos enteros.

Puente Pop

Ex Machina (2014)

La película explora la creación de inteligencia artificial y la consciencia emergente. El Juego de la Vida de Conway, con su complejidad nacida de la simplicidad, es un precursor conceptual de cómo la inteligencia artificial podría surgir de sistemas complejos interconectados.