Preimplantation genetic diagnosis
Medicina reproductivaBioética

Nace el primer bebé 'diseñado' genéticamente

2000

El nacimiento de Hannah, la primera niña concebida mediante diagnóstico genético preimplantacional para ser inmune a una enfermedad hereditaria, abre un debate ético sin precedentes.

El 25 de mayo de 2000 se convirtió en una fecha para la historia y, para muchos, para la polémica. Nació Hannah, la primera niña concebida utilizando una técnica de diagnóstico genético preimplantacional (DGPI) para asegurar que fuera inmune a la enfermedad de Tay-Sachs, una devastadora dolencia neurológica que había afectado a su familia.

Este procedimiento, llevado a cabo por el Instituto de Medicina Reproductiva de Nueva Jersey, implicó la selección de embriones que no solo estuvieran libres de la mutación genética causante de la enfermedad, sino que además tuvieran la compatibilidad genética necesaria para ser donantes de médula ósea para su hermana mayor, que padecía la enfermedad.

El nacimiento de Hannah desató intensos debates éticos y morales sobre la manipulación genética y la posibilidad de 'diseñar' bebés. Si bien la intención era terapéutica –prevenir una enfermedad mortal y ayudar a un familiar–, se planteó la preocupante pregunta de dónde trazar la línea entre curar enfermedades y seleccionar características deseadas. Este evento marcó un punto de inflexión en la bioética, obligando a la sociedad a confrontar las implicaciones de nuestro creciente poder sobre la vida misma.

Puente Pop

GATTACA (1997)

Esta película de ciencia ficción explora un futuro distópico donde la sociedad está estratificada según la perfección genética. El nacimiento de Hannah, aunque con fines terapéuticos, inevitablemente evoca las preocupaciones planteadas en Gattaca sobre el futuro de la ingeniería genética y la definición de lo 'humano'.