
Nace la 'Internet de las cosas' antes de que existiera la 'Internet'
En 1999, el término 'Internet of Things' se acuña, anticipando un futuro donde objetos cotidianos se conectarían a la red, una visión que hoy es realidad, aunque quizás más caótica de lo previsto.
El 19 de julio de 1999, Kevin Ashton, cofundador del Auto-ID Center del MIT, utilizó por primera vez el término 'Internet of Things' (IoT) durante una presentación en Procter & Gamble. Ashton quería destacar cómo los objetos del mundo físico podían ser conectados al universo digital a través de sensores y etiquetas RFID, permitiendo una gestión y seguimiento sin precedentes.
La idea era que las máquinas pudieran recopilar datos sobre el mundo físico sin intervención humana. Piensen en el potencial para la logística, la gestión de inventarios o incluso la monitorización ambiental. Lo que para muchos sonaba a ciencia ficción, para Ashton era una evolución lógica de la interconexión digital.
Hoy en día, la IoT es una realidad palpable. Desde electrodomésticos inteligentes hasta wearables que monitorizan nuestra salud, pasando por sistemas de ciudades inteligentes, miles de millones de dispositivos están conectados. Si bien el sueño de Ashton era eficiente y ordenado, la realidad a menudo se siente más como un enjambre digital, lleno de oportunidades pero también de desafíos en cuanto a seguridad y privacidad.
Puente Pop
Her (2013)
La película retrata un futuro íntimamente conectado con la tecnología, donde los asistentes personales IA son omnipresentes y la interacción humano-máquina es fluida. Es una visión estética de cómo la IoT, aunque sea de forma más sutil, podría integrarse en nuestra vida cotidiana.