Un Satélite para Ver el Mundo...
Se lanza el primer satélite meteorológico geoestacionario, el ATS-1, revolucionando la predicción del tiempo.
El cielo, antes un misterio inescrutable a largo plazo, comenzó a ser desvelado gracias a la tecnología. El 22 de agosto de 1966, la NASA puso en órbita el Applications Technology Satellite 1 (ATS-1). Este no era un satélite cualquiera; fue el primer satélite meteorológico en órbita geoestacionaria, lo que significa que permanecía 'fijo' sobre un punto de la Tierra. Desde su privilegiada posición, podía enviar imágenes continuas de los patrones climáticos, ofreciendo una visión sin precedentes del desarrollo de las tormentas y otros fenómenos meteorológicos. Fue el principio de la 'vigilancia' constante del clima, una herramienta indispensable para la seguridad y la planificación.
Puente Pop
Twister (1996)
Si bien 'Twister' se centra en la persecución 'in situ' de tornados, la eficacia de los cazadores de tormentas como los protagonistas depende enormemente de las predicciones meteorológicas avanzadas, que el ATS-1 ayudó a cimentar.