El fin de la era analógica para Kodak.
En 2012, Kodak, la compañía que popularizó la fotografía, se declara en bancarrota, marcando el declive de la era de la película fotográfica.
El 19 de enero de 2012 (fecha ajustada al 11 del mes), Eastman Kodak, el gigante que definió la fotografía para generaciones, solicitó la protección por bancarrota. Fue un final agridulce para una empresa que, irónicamente, inventó la primera cámara digital pero no supo adaptarse a la revolución que ella misma había iniciado.
Kodak dominó el mercado de la película fotográfica durante más de un siglo. Sus icónicos rollos y su eslogan "Kodak moments" se grabaron en la memoria colectiva. Sin embargo, la transición hacia la fotografía digital, impulsada por sus propios inventos, pilló a la compañía desprevenida. Mientras el mundo adoptaba la inmediatez y la facilidad de las cámaras digitales y los teléfonos móviles, Kodak se aferraba a su negocio analógico, subestimando la velocidad y el alcance del cambio.
La quiebra de Kodak no fue solo el fin de una empresa, sino el símbolo del ocaso de una era. Representó el momento en que la fotografía digital superó definitivamente a la analógica en la conciencia pública. Aunque la fotografía de película sigue teniendo un nicho de aficionados apasionados, la declaración de bancarrota de Kodak marcó el cierre de un capítulo monumental en la historia de la tecnología y la cultura visual.
Puente Pop
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