El iPad mini reduce la tableta a formato portátil

2012

Apple presentó el iPad mini el 23 de octubre de 2012. La compañía apostó por una tableta más pequeña y ligera, en plena discusión sobre si el tamaño grande era una virtud o simplemente algo que había que cargar.

El 23 de octubre de 2012, Apple anunció el iPad mini, una tableta de 7,9 pulgadas que reducía el tamaño y el peso del iPad sin abandonar el catálogo de aplicaciones de la plataforma. No fue la primera tableta compacta del mercado, pero sí una respuesta directa a la popularidad creciente de dispositivos más pequeños y fáciles de sostener con una mano.

La presentación llegó en un momento en que la industria discutía qué debía ser una tableta. Las pantallas grandes servían para leer, ver vídeo y trabajar; los modelos compactos prometían mayor comodidad y portabilidad. Apple defendió que el iPad mini ofrecía más área de pantalla que algunos competidores de tamaño parecido, gracias a unos bordes laterales estrechos.

La decisión también mostró que incluso una empresa que había insistido en un tamaño concreto podía revisar su estrategia cuando el mercado cambiaba. El producto amplió la familia iPad y abrió una categoría intermedia entre teléfono y tableta grande, territorio que hoy parece obvio, aunque en 2012 todavía se debatía con entusiasmo tecnológico y bastante marketing.

El iPad mini no sustituyó al iPad tradicional: ofreció otra combinación de tamaño, peso y uso. En tecnología de consumo, a veces innovar no significa añadir funciones, sino admitir que el dispositivo perfecto quizá no cabe en una sola medida.

Puente Pop

Star Trek: The Next Generation (1987)

Las tabletas portátiles de la serie anticiparon una interfaz cotidiana de ciencia ficción; el iPad mini acercó ese gesto a la vida real, con menos exploración galáctica y más correo.