Google publica su experimento de supremacía cuántica
El 23 de octubre de 2019, un artículo en *Nature* describió un experimento de Google con el procesador cuántico Sycamore. Fue un hito técnico acotado, no la llegada de ordenadores cuánticos útiles para cualquier tarea.
El 23 de octubre de 2019, la revista Nature publicó un estudio de Google sobre Sycamore, un procesador cuántico de 53 cúbits operativos. El equipo informó que el chip completó una tarea de muestreo aleatorio en unos 200 segundos, una operación que, según su estimación, habría requerido miles de años en el superordenador clásico más potente disponible entonces.
Google bautizó el resultado como «supremacía cuántica»: la demostración de que un dispositivo cuántico podía superar a los ordenadores clásicos en una tarea concreta. La expresión sonaba a coronación definitiva; el experimento era más estrecho. No resolvía un problema práctico de química, logística o medicina, sino una prueba diseñada para poner a prueba la capacidad del procesador.
La afirmación provocó debate. Investigadores de IBM cuestionaron la comparación de tiempos y argumentaron que una simulación clásica optimizada podría realizarse mucho más rápido que la estimación de Google. Esa discusión no anuló el logro experimental, pero recordó que los resultados dependen de cómo se formule la tarea y de qué recursos clásicos se consideren disponibles.
El avance mostró que los procesadores cuánticos podían ejecutar circuitos complejos y que controlar cúbits a escala era un desafío real, no solo un dibujo en una pizarra. No significaba que el portátil de mañana fuera cuántico: significaba que una frontera experimental se había cruzado, con el matiz científico —y saludable— de que la frontera seguía siendo discutible.
Puente Pop
Ant-Man and the Wasp: Quantumania (2023)
La película lleva la palabra cuántico a un reino fantástico; el experimento real es menos vistoso, pero enseña por qué conviene distinguir física cuántica de cualquier cosa diminuta y misteriosa.