El Nacimiento de la Inteligencia Artificial en la Guerra Fría: ELIZA y PARRY
En 1966 y 1972 respectivamente, Joseph Weizenbaum y Kenneth Colby desarrollan ELIZA y PARRY, dos programas pioneros que simulaban conversaciones humanas, sentando las bases de los chatbots modernos.
Aunque no ocurrieron exactamente en el mismo día, la investigación que rodea a los programas ELIZA y PARRY marca hitos clave en el desarrollo de la inteligencia artificial conversacional y merece ser recordada en estas fechas. ELIZA, creada por Joseph Weizenbaum en el MIT, demostró en 1966 cómo un programa de ordenador podía simular una conversación humana de forma sorprendentemente convincente, imitando a un terapeuta rogeriano mediante el reconocimiento de patrones y respuestas predefinidas.
Unos años después, en 1972, Kenneth Colby en la Universidad de Stanford desarrolló PARRY, un programa diseñado para simular a un paciente paranoico. La 'competencia' entre ELIZA y PARRY fue uno de los primeros 'tests de Turing' no oficiales, donde los psiquiatras intentaron distinguir entre las respuestas del programa y las de un ser humano. Sorprendentemente, PARRY a menudo engañaba a los clínicos.
Estos programas, aunque rudimentarios para los estándares actuales, fueron revolucionarios. Demostraron que era posible crear máquinas capaces de interactuar con nosotros en lenguaje natural, abriendo la puerta a campos como el procesamiento del lenguaje natural (PLN) y sentando las bases para los asistentes virtuales y chatbots que hoy usamos a diario.
ELIZA y PARRY son los abuelos tecnológicos de Siri, Alexa y ChatGPT. Nos recuerdan que la idea de máquinas que 'piensan' y 'hablan' no es nueva, sino una aspiración que ha ido evolucionando desde los albores de la informática, impulsada por la curiosidad y la necesidad de entender la inteligencia misma.
Puente Pop
Her (2013)
La película 'Her' explora la relación íntima entre un humano y un sistema operativo con inteligencia artificial (Samantha). ELIZA y PARRY fueron los ancestros digitales de Samantha, demostrando la fascinación humana por la idea de conversar y conectar con máquinas.