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El primer 'Deepfake' conocido se revela

2017

En 2017, un paper académico detalla la creación de la primera deepfake 'genuina', sentando las bases para la tecnología que hoy genera controversia.

El 22 de abril de 2017 podría considerarse, con cierta ironía, el día del nacimiento técnico de la 'deepfake' moderna. Ese día se publicó un artículo de investigación que describía el desarrollo de un método para generar videos sintéticos de rostros humanos con un realismo sin precedentes, utilizando redes neuronales profundas (de ahí el nombre).

El paper, titulado "Synthesizing Obama: Learning Lip Sync from Monophonic Audio", demostraba cómo se podía crear un video de Barack Obama hablando, sincronizando sus movimientos labiales con un audio pregrabado. Si bien la tecnología para manipular imágenes y videos existía desde hace mucho tiempo, este avance representó un salto cualitativo. Las 'deepfakes' no solo eran más fáciles de crear, sino que también alcanzaban un nivel de autenticidad aterrador, capaces de engañar incluso al ojo más entrenado.

Lo que comenzó como una demostración técnica en un entorno académico pronto se desbordó al dominio público, generando tanto fascinación por sus posibilidades creativas como profunda preocupación por su potencial para la desinformación, la difamación y la manipulación política. El debate sobre la regulación y la ética de esta tecnología no ha hecho más que intensificarse desde entonces, recordándonos que cada avance tecnológico trae consigo una dualidad inherente.

Puente Pop

Black Mirror (2011)

La serie de antología de ciencia ficción explora a menudo los lados más oscuros de la tecnología. Varios episodios de Black Mirror abordan de forma inquietante las implicaciones de la manipulación digital de la realidad y la identidad, temas directamente conectados con el auge de las deepfakes.