Ivy Mike: la bomba que convirtió el océano en laboratorio
Estados Unidos detonó Ivy Mike el 1 de noviembre de 1952 en el atolón de Enewetak. Fue la primera prueba a escala completa de un dispositivo termonuclear y liberó una energía de unos 10,4 megatones.
A las 7:15 de la mañana del 1 de noviembre de 1952, Estados Unidos detonó el dispositivo Ivy Mike en el atolón de Enewetak, en las islas Marshall. La explosión liberó aproximadamente 10,4 megatones de energía y arrasó la isla de Elugelab. No era una bomba lista para cargar en un avión: el aparato experimental pesaba decenas de toneladas y ocupaba un edificio entero.
Ivy Mike fue la primera prueba a escala completa de un dispositivo termonuclear, basado en la fusión del hidrógeno. Su diseño criogénico requería combustible líquido y una compleja instalación, de modo que funcionaba más como un experimento gigantesco que como un arma transportable. La distinción entre “demostración técnica” y “arma práctica” no suaviza precisamente el paisaje que dejó.
La prueba marcó un salto decisivo en la carrera nuclear de la Guerra Fría. También dejó contaminación radiactiva y consecuencias duraderas para las poblaciones de la región. La historia científica del dispositivo no puede contarse sin la historia humana y ambiental del lugar elegido para probarlo.
Puente Pop
Dr. Strangelove (1964)
La sátira de Kubrick convirtió la lógica de la disuasión nuclear en humor negro. Ivy Mike recuerda el trasfondo real de esa comedia: la tecnología avanzaba con una seriedad que no siempre encontraba freno.