Sydney Opera House
IngenieríaDiseño

La Ópera que desafió su propio techo

1973

La Ópera de Sídney se inauguró el 20 de octubre de 1973. Su arquitectura convirtió un edificio de artes escénicas en una de las imágenes más reconocibles de la ingeniería moderna.

El 20 de octubre de 1973 se inauguró oficialmente la Ópera de Sídney, frente al puerto y bajo la mirada de la reina Isabel II. Sus cubiertas blancas, que parecen velas o conchas, hicieron del edificio un icono antes incluso de que el público entrara a escuchar música.

El proyecto del arquitecto danés Jørn Utzon ganó un concurso internacional, pero construir aquellas formas resultó mucho más difícil de lo que sugerían los dibujos. La geometría de las cubiertas tuvo que resolverse con nuevas técnicas de cálculo y prefabricación. Costes, plazos y disputas políticas se dispararon, y Utzon abandonó el proyecto antes de la inauguración.

El edificio terminó convertido en una lección de diseño e ingeniería, además de ser un centro de espectáculos. Su historia recuerda que una forma audaz no se sostiene únicamente con inspiración: necesita cálculos, materiales, presupuesto y, de vez en cuando, una paciencia que no siempre sobrevive a una obra pública.

Puente Pop

The Dish (2000)

La comedia australiana sobre la retransmisión del alunizaje desde Parkes comparte con la Ópera la historia de una ambición técnica nacional convertida en orgullo popular.