
La Primera IA con Sentimientos Artificiales (Simulados)
El Dr. Joseph Weizenbaum presenta ELIZA, un programa de ordenador que simula a un psicoterapeuta rogeriano, demostrando de forma sorprendente la facilidad con la que los humanos atribuyen comprensión y empatía a una máquina.
En pleno apogeo del optimismo de la inteligencia artificial, el 28 de junio de 1966, Joseph Weizenbaum del MIT presentó al mundo ELIZA. No era una IA en el sentido moderno, sino un programa de ordenador ingeniosamente diseñado para simular una conversación humana, específicamente, la de un terapeuta rogeriano. ELIZA funcionaba mediante el reconocimiento de palabras clave y la aplicación de reglas de reescritura para formular preguntas abiertas, devolviendo al usuario su propia frase con una ligera modificación.
Por ejemplo, si el usuario decía "Mi madre me hace infeliz", ELIZA podría responder "¿Por qué dices que tu madre te hace infeliz?". La magia, y la ironía, residía en la credulidad humana. A pesar de ser un simple juego de espejos lingüísticos, muchos usuarios comenzaron a atribuir a ELIZA una comprensión, una empatía e incluso una personalidad genuina. Llegaron a confiarle sus secretos más íntimos, pidiendo que no apagara la computadora para poder seguir hablando con ella.
Weizenbaum quedó desconcertado por la reacción. Su intención era explorar la interacción hombre-máquina, pero se encontró con que los humanos estaban predispuestos a proyectar conciencia en algo que no la poseía. Este experimento puso de manifiesto no solo las limitaciones de la IA de la época, sino también la profunda necesidad humana de conexión y la facilidad con la que podemos ser engañados por la ilusión de la comprensión. ELIZA se convirtió en un testamento de la psicología humana tanto como de la informática.
Puente Pop
Her (2013)
Esta película explora la evolución de una relación íntima entre un hombre y un sistema operativo con IA, Samantha. Al igual que ELIZA, Samantha es percibida como empática y consciente, pero la película lleva la idea de la conexión emocional con una máquina a un nivel mucho más profundo y complejo, reflexionando sobre la naturaleza de la conciencia y el amor.