
Los pitufos aparecen por primera vez
El 23 de octubre de 1958, los personajes azules de Peyo debutaron en una historieta belga. Su aparición fue pequeña; su futuro, en cambio, iba a incluir cómics, televisión, cine y una cantidad respetable de mercancía azul.
El 23 de octubre de 1958, una historieta publicada en la revista belga Spirou presentó por primera vez a unos pequeños personajes azules llamados Schtroumpfs en francés, conocidos en español como pitufos. No protagonizaban aún una serie propia: aparecieron en una aventura de Johan et Pirlouit, creada por el dibujante Peyo.
La historia, La flûte à six trous, introdujo una comunidad diminuta con lenguaje y costumbres propios. El nombre surgió, según la anécdota que Peyo contó después, durante una conversación en la que pidió que le pasaran la sal y se le escapó una palabra inventada. La ocurrencia sobrevivió a la mesa y acabó convirtiéndose en una de las marcas lingüísticas más reconocibles del cómic europeo.
El éxito de aquellos personajes secundarios llevó a que obtuvieran historietas propias desde 1959. Más tarde saltaron a la animación televisiva, al cine y a productos de consumo, con una expansión internacional que pocas criaturas nacidas en una revista podían prever. La franquicia se hizo global, aunque su premisa siguiera siendo la de una aldea de seres diminutos que resolvían problemas de escala doméstica.
Detrás del fenómeno estaba Peyo, cuyo dibujo claro y ritmo narrativo permitían que las historias funcionaran para lectores de distintas edades. Los pitufos nacieron como personajes de apoyo y terminaron desplazando a los protagonistas originales en popularidad. En el cómic, a veces el secundario se roba la página; en este caso, se quedó con el pueblo entero.
Puente Pop
The Smurfs (2011)
La película traslada al cine a los personajes que nacieron en una página de cómic; el viaje a Nueva York es, en esencia, una excursión de la tinta a la franquicia global.