.jpg&w=3840&q=75)
Un día como este cambió el mundo:El primer disco duro, una mole que cabía en un avión
En 1956, la informática dio un salto cuántico (o al menos, un salto considerablemente voluminoso) con la presentación del IBM 350 RAMAC, parte del sistema IBM 305 RAMAC. Este artilugio, que ocupaba el espacio de dos frigoríficos y requería un avión para su transporte, ostentaba el récord de ser el primer disco duro de la historia.
Su capacidad era de unos míseros 5 megabytes, una cifra que hoy nos haría llorar de risa, pero que en aquel entonces era revolucionaria. Imaginen la escena: equipos de ingenieros sudando la gota gorda para instalar esta mole, y luego celebrar con champán porque cabían unos cuantos documentos de texto y quizá alguna foto pixelada.
El RAMAC 305 no era solo un disco duro; era una obra de ingeniería que contaba con un brazo lector-escritor que se movía con precisión entre 50 discos de 24 pulgadas, cada uno de ellos un disco de vinilo glorificado y metálico. Fue el abuelo de esos SSD que llevamos en el bolsillo y la prueba de que incluso las ideas más revolucionarias empiezan siendo, bueno, un poco pesadas.
Puente Contextual
¿Te suena? Entonces dale a WALL·E (2008)
Aunque WALL·E es un robot de limpieza, su mundo post-apocalíptico donde la tecnología ha tomado el control y los objetos son a menudo enormes y poco eficientes recuerda a la era de los primeros ordenadores y dispositivos de almacenamiento.


