Harry Houdini
HistoriaIlusionismo

El último truco de Houdini

1926

Harry Houdini murió el 31 de octubre de 1926, cuando su carrera había convertido el escapismo en espectáculo global. La explicación popular de su apendicitis suele ser más misteriosa que la evidencia médica.

El 31 de octubre de 1926 murió Harry Houdini, el artista que hizo de cadenas, candados y recipientes imposibles una marca personal. Su especialidad no era simplemente escapar: era construir un suspense en el que el público pudiera imaginar, durante unos minutos, que el truco quizá no tenía salida.

En los días anteriores había sufrido una apendicitis y una infección grave. Se ha repetido que un golpe en el abdomen, recibido durante una actuación, le habría causado la ruptura del apéndice. Sin embargo, no está demostrado que ese golpe originara la enfermedad; la versión dramática sobrevivió mejor que la cautela médica.

Houdini entendía que el misterio necesitaba tanto técnica como publicidad. Retaba a policías, exhibía sus escapes en teatros y convirtió su propia persona en una promesa de peligro controlado. Su muerte cerró una carrera extraordinaria, pero dejó intacta la pregunta que todo buen ilusionista persigue: ¿qué vio realmente el público y qué completó su imaginación?

Puente Pop

Houdini (1953)

La película protagonizada por Tony Curtis convierte la vida del escapista en aventura de Hollywood: apropiada para alguien que sabía que el espectáculo también consiste en controlar lo que el público cree ver.