El Origen de los CD-ROMs: Almacenamiento Óptico Masivo

1985

Philips y Sony anunciaron el estándar CD-ROM, revolucionando el almacenamiento de datos y software.

El 20 de septiembre de 1985, el mundo de la tecnología dio un paso gigante hacia el almacenamiento de datos masivo y accesible. Ese día, Philips y Sony anunciaron conjuntamente el estándar CD-ROM (Compact Disc Read-Only Memory). Esta colaboración entre dos gigantes de la electrónica sentó las bases para una revolución en cómo se distribuía y almacenaba la información digital.

Antes del CD-ROM, el almacenamiento de software y datos a gran escala solía depender de disquetes de baja capacidad o cintas magnéticas. El CD-ROM, con su capacidad de almacenar hasta 650 MB de datos (una cifra que hoy nos parece diminuta, pero que en la época era asombrosa), prometía un acceso mucho más rápido y una mayor durabilidad. Era el formato perfecto para enciclopedias digitales, juegos complejos y sistemas operativos.

La adopción del estándar fue rápida y generalizada. Los ordenadores empezaron a incluir unidades de CD-ROM de serie, y la industria editorial vio una oportunidad dorada para distribuir contenido multimedia de forma masiva. El CD-ROM se convirtió en el estándar de facto para la distribución de software y contenido digital durante más de una década, allanando el camino para futuras innovaciones en almacenamiento óptico y digital.

Puente Pop

Myst (1993)

Este icónico juego de aventuras fue uno de los primeros grandes éxitos en CD-ROM, demostrando el potencial del formato para experiencias inmersivas con gráficos y sonido de alta calidad, algo impensable con los disquetes.