
La cerveza convirtió Londres en una trampa
El 17 de octubre de 1814, una enorme cuba de cerveza reventó en una cervecería londinense y desencadenó una inundación mortal. La revolución industrial también tuvo sus efectos especiales, aunque sin botón de repetición.
En la cervecería Meux and Company, en el barrio londinense de St Giles, una cuba gigantesca cedió y liberó una marea de cerveza que arrasó las calles y viviendas cercanas. No era una metáfora sobre los excesos de la industria: era una avería real, con barriles y depósitos que también acabaron rompiéndose en cadena.
La inundación dañó edificios y causó ocho muertes. En las viviendas humildes del barrio, el líquido no encontró precisamente salones amplios ni salidas de emergencia. La cervecería sostuvo que se trató de un accidente imprevisible y no recibió una condena por las muertes.
El episodio quedó conocido como la inundación de cerveza de Londres. Hoy sirve de recordatorio de que, cuando una instalación industrial almacena grandes cantidades de material, la ingeniería de contención importa más que el atractivo de la etiqueta. Y que la cerveza, contra lo que sugieren algunas leyendas, no siempre mejora una calle.
Puente Pop
The World's End (2013)
Una noche de pubs que se transforma en desastre: conecta, con bastante más ciencia ficción, la cultura cervecera y la idea de que una bebida puede desatar una catástrofe.